En un breve relevamiento por la Web, encontré esto:
Pasión, es una emoción o sentimiento muy intenso.
Pasión, es una afición o interés desmedido por algo.
Pasión, es una deseo intenso.
www.wikipedia.org
Más que una emoción, la pasión es una fuerte motivación que nos impulsa y nos dirige con el fin de satisfacer la necesidad biológica de reproducirnos. La pasión es insistente y difícil de desaparecer, y cuando es correspondida le añadimos emociones como la ilusión.
http://tuvida.aol.com
La pasión es encantar la calentura en lo que haces, ni más ni menos.
Es lo que distingue a los grandes hombres del resto en las tareas comunes.
Es la diferencia entre lo ordinario y lo "extra"ordinario.
www.bellapati.blogspot.com
Hay varias pasiones. Pasión por un deporte, pasión por un trabajo, pasión por una carrera universitaria y demases. Pero ninguna de esas pasiones se compara con la pasión amorosa. Es un momento en el que nada importa.
http://eldiariodetower.blogspot.com
La pasión por el fútbol es nuestra droga de escape. Es nuestra nostalgia, nuestras añoranzas que nos brotan cuando escuchamos los himnos de nuestros países, con esas melodías punzantes que se clavan en el corazón. Cuando rueda la pelota y desfila por el verde césped para darle rienda suelta a la pasión.
Pasión que no admite infidelidades. Se puede perder la pasión por un amor, por la lectura, por los besos y hasta por la música, pero nunca podrás borrar de tu mente, la pasión por tu Selección ni aún cuando sólo festejes tristezas.
http://www.migenteweb.com/news.php?nid=2716
Santiago Kovadloff, filósofo argentino:
La vocación, digámoslo desde ya, no es una elección. Hay, entre una y otra, radicales diferencias. La elección es siempre obra del sujeto; la vocación, en cambio, da forma al sujeto, lo constituye. Sí, la vocación nos elige. Ella dispone de nosotros, se nos impone. Podemos, es cierto, desatenderla; no obrar en consonancia con su signo. Pero ese desapego acarrea un costo y ese costo, invariablemente, es el de un profundo desasosiego. Es que al no aceptar ser lo que hacemos, difícilmente podamos llegar a ser lo que queremos.
Kovadloff lo describe de forma magistral:
El hombre de vocación en cambio, no tiene remedio, ha sido escogido. Si no acata el mandato impuesto, vivirá acosado por el dolor incesante de una trasgresión primordial. “El que desea y no obra ‑afirmó William Blacke‑ engendra peste”.
http://www.vidadigital.net/
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